jueves, 9 de abril de 2009

Desechos electronicos - Miguel, Mario y Cristian



INTRODUCCION.
Como puede ver este tema fue de nuestro interés por que nos llamo la atención su información de la cual habla y nos hace pensar de los problemas que vivimos en la actualidad en nuestro planeta.
Este tema es interesante porque podemos notar o darnos cuenta que los desechos electrónicos que en ocaciones pueden llegar a contaminar muy severamente a corto o a largo plazo, si tomamos conciencia, con en el avance de la ciencia y tecnología esto nos puede llegar a ser muy útil en el futuro, tal es el caso de las de las invenciones como por ejem. Los robots creados por estos mismos desechos electrónicos.


Estos desechos electrónicos, contienen elementos tóxicos como el plomo, el mercurio, el cadmio y el bario. Al depositarse en vertederos al aire libre o al ser quemadas, estas sustancias contaminan el suelo y el aire, pasan luego al agua y afectan a las comunidades aledañas.

Cada hora se producen cuatro mil toneladas de desechos electrónicos en el mundo, lo que equivale a más de 35 millones de toneladas anuales, según declaró en 2005 Kevin May, activista de Greenpeace. Esta organización, así como otros grupos ecológicos, han exigido que los fabricantes de equipos, que se benefician de su venta, se responsabilicen por el destino final de sus productos y utilicen sustancias no contaminantes. La realidad, sin embargo, es que apenas 11 por ciento de la llamada “e-basura” o “e-desechos” de Estados Unidos se recicla.

El debate ético sobre quién debe garantizar el manejo adecuado de los desechos electrónicos está abierto. Mientras algunos señalan a las empresas fabricantes, otros destacan la responsabilidad de los usuarios y del Estado. En algunos sitios ya existen normas legales al respecto, como en Suiza, considerado uno de los países a la vanguardia en el tema.


Los usuarios frente a los “e-desechos” dominicanos

En cuatro años, de 2003 a 2006, a la República Dominicana se importaron 254,458 computadoras, según la Dirección General de Aduanas. Cuando sean desechados, estos equipos terminarán en vertederos al aire libre, ya que en el país no existen depósitos especiales para los desechos electrónicos, ni lugares donde se recolecten para ser reciclados. El director del Departamento de Protección Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente, Porfirio Ortega, admite que el país está atrasado en ese aspecto, pero explica que actualmente se debate en el Congreso Nacional un proyecto de ley sobre residuos sólidos. En el ayuntamiento, dice Ortega, ya existe un reglamento para la separación y clasificación de la basura, pero se está trabajando todavía en empezar su implementación.

Los usuarios dominicanos, entonces, deben pensar en otras maneras de evitar que los químicos de su computadora terminen contaminando el medio ambiente.

Una opción es la que ofrece la organización internacional Greenpeace: apoyar a las compañías que han tomado acciones para lograr una producción más limpia. En su sitio web greenpeace.org se puede encontrar un “ranking verde” que evalúa el compromiso ambiental de las 14 mayores productoras de celulares y computadoras del mundo. La empresa que por el momento lleva la delantera en disminución de sustancias tóxicas y reciclaje es Nokia, seguida de Sony Ericsson. Entre los fabricantes de computadoras la ventaja la llevan Dell y Lenovo.

La empresa menos “verde” y peor posicionada es Hewlett Packard (HP). Desde el web de Greenpeace se puede enviar una petición a estas empresas para que eliminen los químicos contaminantes de sus productos. El objetivo final es que todas las compañías fabricantes de electrónicos reemplacen las sustancias más nocivas para el año 2009.

La segunda alternativa es disminuir en lo posible los desperdicios electrónicos. La página de Internet universia.pr propone ocho opciones para aprovechar su computadora vieja. Entre ellas, no botar un equipo, sino repararlo. Muchas veces se puede actualizar o arreglar una computadora tan sólo reemplazando algunas piezas. Si no está familiarizado con este proceso, puede acudir a un centro de reparación de computadoras. En las direcciones laptoprd.com y oascomputer.com se ofrece información sobre los servicios de reparación y venta de piezas de computadoras. En la empresa Laptop Service (809- 567-0707) puede poner en venta su equipo.

En caso de que su computadora no tenga reparación o ésta salga casi igual de costosa que comprar una nueva, trate de aprovechar algunas de sus partes, ya sea instalándolas en otro equipo o vendiéndolas. Si su computadora está en buen estado pero ha quedado obsoleta para sus necesidades, dónela a organizaciones educativas que estén interesadas.

Por último, hable del tema, infórmese a través de Internet, pregunte en las tiendas si tienen política de reciclaje y contribuya a crear conciencia.



Montañas de caducos desechos electrónicos se acumulan a gran velocidad en los rellenos sanitarios de todo el mundo. Una nueva ley del meridional estado estadounidense de California busca combatir este fenómeno a través de un programa de reciclaje que comenzará en julio de este año.
En la presente sección te ofrecemos guías de navegación en internet sobre este tema.
Pionera en su género, la nueva ley californiana SB20 establece que el consumidor pague al momento de compra un monto entre seis y diez dólares por cada artefacto eléctrico que contenga metales pesados, tales como plomo, mercurio y cadmio, entre otros.
Los productos cubiertos por esta ley son sobre todo televisores y computadoras, con la excepción de aquellos implementos cuya dimensión de pantalla sea menor a cuatro pulgadas.
Una vez cumplida su vida útil, el consumidor podrá entregarlos a centros de reciclaje sin incurrir en gasto alguno. En la actualidad se paga a los recicladores aproximadamente 20 dólares por artefacto.
El cargo a pagar será ajustado en julio 2005 y luego cada dos años con el fin de asegurar que se cubran los costos del reciclaje.
Se estima que sólo en Estados Unidos se venden más de 22 millones de computadoras cada año. Con el constante desarrollo tecnológico, la mayoría de éstas se tornan obsoletas en poco menos de dos años.
Entre las mayores preocupaciones en torno a la disposición de desechos electrónicos en rellenos sanitarios están los impactos en el ambiente, debido a que sus componentes químicos contaminan los suelos y pueden filtrarse hasta llegar a las aguas subterráneas.
Y el proceso de reciclaje no está libre de polémica. En Estados Unidos, la organización no gubernamental Silicón Valley Toxics Coalition denunció que los equipos fuera de uso de la fabricante de computadoras Dell Computers eran reciclados en una cárcel por prisioneros que no contaban con mínimos equipos de protección, ni con garantías para el desarrollo de su trabajo.
Reportes indican que una porción de los desechos electrónicos es exportado a países en desarrollo como China, donde trabajadores están expuestos a los metales pesados.
Expertos señalan que los países importadores, generalmente asiáticos, pueden obtener ingresos significativos al restaurar computadoras usadas y desarmar máquinas obsoletas, monitores y tarjetas de circuitos para recuperar metales como oro y cobre.
Este tipo de comercio es analizado por miembros del Convenio de Basilea para evitar que países desarrollados transfieran desechos considerados peligrosos a países en desarrollo.
Se registran varios esfuerzos en el ámbito global para atender el manejo y disposición final de los desechos electrónicos, entre ellos los de la Unión Europea que busca eliminar el uso de materiales tóxicos específicos en artefactos eléctricos y prohibir su venta en 2007.
En América Latina, Brasil cuenta con un programa, vigente desde mediados de 2000, en el que fabricantes e importadores de baterías que contienen plomo, cadmio o mercurio son responsables de la recolección, almacenaje, reutilización y reciclaje o disposición final ambientalmente amigable.
Otros esfuerzos son los de eco etiquetado de computadoras, que considera desde el diseño del equipo hasta el uso de materiales, consumo de energía y proceso de fabricación.


En 1989 los países de las Naciones Unidas firmaron el Convenio de Basilea que regula el movimiento transfronterizo de los desperdicios peligrosos. Este Convenio establece que los desechos peligrosos deben ser tratados lo más cerca posible de su fuente de generación y que su tránsito transfronterizo debe ser reducido al mínimo. A pesar de ello, gran parte de los desechos electrónicos de los países industriales de Occidente, es transportada ilegalmente a ciertas zonas de Asia. Allí, miles de personas se dedican a rescatar piezas y metales de los vertederos para venderlos, exponiéndose a los efectos de la contaminación.
Se espera que en el futuro las compañías reemplacen los componentes tóxicos de sus productos por otros más amigables con el medio ambiente y la salud. A su vez, las computadoras y equipos electrónicos tendrán dos posibles destinos: el depósito en contendedores especiales o la devolución al fabricante para su reciclaje. Hay quienes proponen incorporar en el costo de venta del equipo un impuesto de reciclaje. Saldría más costoso para el consumidor, pero le asegura un manejo adecuado de su computadora una vez se deshaga de él.